Excelente tanque de hojalata litografiado años sesenta, el Tanque anda sin parar con su pequeño operador asiático montado en su puesto de mando, una vez que él divisa a su enemigo... procede a esconderse y agachándose cierra inmediatamente la compuerta para activar su arma secreta, par de sendas metralletas con luces y sonidos que salen de sus compuertas posteriores y así el sucesivamente sigue su acción de sigilo.





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